Conall

^

Invertimos en oro, siempre hay ganancias

Invertimos en oro, siempre hay ganancias

La inteligencia tiende a la traición desde que sueña con reinar.

La economía nos explica que materias primas cómo el oro y la plata son un buen refugio ante posibles carencias o falta de credibilidad de nuestro propio sistema. La gente compra oro y plata y luego lo vende para obtener beneficios. Y luego, vuelta a empezar. Una manifestación más de la sociedad de consumo.

Todo el mundo busca su negocio y su rentabilidad. Sin embargo, esta manera de acomodar las aspiraciones de vida de la gente no podemos trasladarla a las futuras promesas del deporte. Son jóvenes llamados a deslumbrar, que están en las mejores cunas del deporte, las que no paran de parir felicidad. Diamantes por pulir. Minas de oro  por las que muchos quieren apostar y tenerlos en sus clubs.

No nos olvidemos que el comprador de oro quiere un retorno y claro está, un retorno mucho mayor que la inversión. Lo mismo sucede con las jóvenes promesas del deporte. Los clubs se los rifan y el mejor postor obtiene el “trofeo”. Pero a diferencia de lo que sucede con el oro, que es un mineral precioso, nuestra joven promesa del deporte tiene sentimientos.

Los sueños de los jóvenes deportistas

El Ajax ha sido durante años la mejor cuna del mundo del fútbol, como ahora mismo lo es La Masia del FC Barcelona. Ser del Ajax es el sueño de todos los chicos de Amsterdam. Es un honor. Un sentimiento que tiene que ver con la ciudad, con el fútbol bonito, técnicamente refinado y jugado a gran velocidad por futbolistas atléticos.

La filosofía del Ajax perdura en el tiempo. Se trata de descubrir futbolistas que no sólo sepan correr o tengan fuerza física sino que dispongan de lo que los alemanes denominan “kamfgeist”, es decir, espíritu de lucha.

Vivimos en una sociedad permisiva, pero en el Ajax no todo está permitido. Hay que vivir según las reglas. En el Ajax exigen disciplina. Cada equipo tiene un entrenador, un tutor, un profesor de educación física y otro de aerobic, un entrenador de atletismo y un preparador técnico individual. Pero además, el Ajax dispone de psicólogos y 8 maestros de escuela. Si las notas no son buenas, más horas  de estudio y menos de fútbol.

En el Ajax, nadie se queda fuera y todo el mundo es alguien.

El valor de la educación

Hay que educar a los niños para que no sean frágiles ante los depredadores, ante los “buitres” que vuelan para estar a su lado, para salir en la foto, para ponerse una medalla. ¿En todos los sitios se educa a los más pequeños para que puedan asimilar las falsas noticias y las sucias estrategias de algunos?

No perdamos de vista que hablamos de niños que dejaron de jugar muy pronto en el patio del colegio, en el parque del barrio con sus amigos y que tuvieron que madurar mucho antes. Reitero: “¿Todos los que tienen la responsabilidad de hacerlo, marcan los límites para que todos sepan cómo convivir con ellos?»

En el mundo del deporte, dos más dos es igual a una incógnita. El deporte no puede permitirse el lujo de perder sentido del humor, poesía y placer, pero menos aún ser una fábrica de juguetes rotos.

PREV

Zancadillas en el deporte

NEXT

Tenemos que vivir y morir

WRITTEN BY:
})(jQuery)